Hay dos cosas que sorprenden positivamente
de este quinteto barcelonés: una, qué cómo unos músicos tan jóvenes (entre 17 y
22 años oscilan sus edades) nos demuestran semejante erudición y madurez
musical practicando un rock tan clásico, y otra, cómo ese rock tan clásico
puede sonar tan actual y tan contemporáneo, tan eterno y a la vez tan joven y
tan fresco, como si acabáramos de asistir al nacimiento de éste como género; y
esa frescura y esa energía es mérito de estos cinco músicos que responden al nombre
de Imperial Jade; quinteto formado por una sólida y bien engrasada base
rítmica: batería precisa y potente, bajo penetrante y versátil, un dúo de
guitarras de buenos y trepidantes riffs, con solos sobrios y brillantes a la
vez que animan un elocuente dialogo rítmico y armónico; más una voz de lo más
rockera y resultona, cantando en inglés (el idioma del rock) para resultar más
clásicos.
Con estas herramientas nos ofrecen todo un
catálogo de canciones, que sin dejar lugar a la nostalgia musical ni a los
tópicos sonoros, nos actualiza, revitalizándolo, el rock de raíces setenteras,
poniéndolo al día con solvencia, potencia y originalidad. Temas de la escuela
hard-rock, referencias al mejor blues-rock, más algún destello de la impronta
del heavy de mayor calidad, son los ingredientes que hacen de “Please Welcome”
un grato y vibrante recorrido por las formas eternas del rock de siempre; con
su propio y original sonido y lenguaje musical, reelaborando los parámetros del
género y logrando que el pulso rítmico, el tono y la energía no decaiga en
ningún momento de la escucha.
Así nos van sorprendiendo ya desde el
comienzo con “Satyr”, un arranque trepidante que nos recuerda levemente la
forma actualizada de abordar el stoner-rock de Wolfmother, para, acto seguido,
atacar con un boogie rock rabioso en la onda de AC/DC con “Mr. Rock‘N’Roll”, un
título que lo dice todo, así como una declaración de intenciones, y un aviso de
que lo que estás escuchando es ni más ni menos que puro rock’n’roll en su forma
más hard y contundente.
Continua el disco ofreciéndonos una clase
magistral de rock clásico con “A Rollicking Song”, un medio tiempo enérgico,
con reminiscencias a Bad Company, banda ésta que vuelve a ser una referencia en
los aires de balada con inicio semiacústico de “Electric Lady”, un tema que va
in crescendo según se desarrolla, subiendo en matices e intensidad,
demostrándonos así, que a pesar de todas estas influencias, sus ideas son de
cosecha propia a base de una originalidad que los hace únicos y especiales,
como podemos apreciar en la forma de abordar “Time Machine”, con esos aires
folk y medievales, con unas ligeras pinceladas que van de lo celta al country;
y siguiendo en su originalidad, nos ofrecen “Camel Ride”, con una intro de
aires enigmáticos impregnados de exotismo oriental, evocadora de la onda
experimental y psicodélica de los Zeppelin de “Kashmir”.
Los ejemplos de genialidad y talento se van
sucediendo: “High On You” es una canción que tiene un original tratamiento del
ritmo, algo que podríamos calificar como ¿hard-swing?, si se nos permite la
definición (a destacar aquí la colaboración de John Revell con esa armónica
vacilona que nos recuerda levemente al “Lazy” de Purple). Por otro lado,
“Double Tongue Woman” nos ofrece una mezcla interesante entre las hechuras
sonoras de Whitesnake, por un lado y Aerosmith por otro, y “Highway”, una
potente fusión hard-rock-funk, y por último, como espléndido broche de oro
tenemos “Fire Burning Sound”, un tema de aires decididamente “purplelianos”,
acentuados con la colaboración en el órgano Hammond del músico italiano
Lucciano “Lucky” Dee.
Como decíamos antes, toda una clase
magistral de rock clásico es lo que nos ofrecen Imperial Jade en este vibrante
y potente trabajo musical, que nos hace recordar el rock eterno, poniéndolo al
día con su personal y original buen hacer musical.
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